Un poder secreto / A secret power

For Poyecto Ekeko by Angela Cura Mendes

Un poder secreto

Recibí el bolsoncito con bastante entusiasmo. Ángela me comentó acerca de su proyecto ekeko – que la verdad no me acuerdo mucho en qué consistía- pero mencionó algo acerca del uso de un amuleto, lo que llamó mi atención de inmediato. Me encontraba en un periodo un tanto conflictivo, uno de esos periodos en que te ves superado por la incapacidad de controlar ciertos aspectos de tu vida y absolutamente apesadumbrado por los fallidos intentos – a pesar de todo el esfuerzo- de arreglar , solucionar y evitar ciertas cosas que, a veces parecieren estar destinadas a suceder. Mi situación específica estaba relacionada con lo acadeémico. Fin de semestre, pruebas finales, exámenes: peligro (más bien peligrando) Talinka no puede peligrar (no por ego, no por autoestima, sino por plataaa). El estress sumado a la angustia de lo incierto a veces te hace hacer cosas que en otras circunstancias no harías (como colgarte al cuello 100 grs de cobre y llevarlo ininterrumpidamente durante un mes y esporádicamente por más de tres mese). Es así como el bolsoncito llegó a mí: como algo poderoso y protector, materializado en una especie de ornamento funcional y espiritual, que funcionaba con un pequeño mecanismo ritualezco y casi mágico:Prender una velita alojada en su interior y solicitar, peidr, rogar, exigir (incluso) algo….

Era lo que necistaba, un algo responsable de lo que me sucediese, un algo al que se le puede pedir lo imposible, un algo que está por sobre cualquier designio…

Lo usaba todo el día, dormía con él, sólo me lo sacaba para ducharme (para que no se oxidara) cuando me veía enfrentada a una situación compleja ( en mi caso antes de algún exámen o prueba) algunos minutos antes me iba a algún lugar mas aislado (por lo general iba al baño y, encerrada en un cubíulo, sacaba la velita, la prendía y….. la verdad no sé qué hacía…. a veces pensaba, a veces suplicaba, a veces ni siquiera pensaba (¿?) y sólo me quedabamirando la llama de le pequeña vela entre mis manos.

En el ritual había fuego, que por sí sólo tiene una carga ritualezca ancestral. Tal vez el fuego era la conexión (con qué? No sé), la velita era la materialización de esa conexión o comunicación y el bolsito en sí era el contenedor. Contenedor que yo cargaba diariamente y que constantemente me manifestaba su presencia (por el vaivén y golpe al caminar, por el contacto con la piel, o por que llamaba la atención de otras personas qu eme preguntaban para qué era…)

si bien el bolsito era el receptáculo de la velita, también guartdaba mis deseos, mis peticiones, o todo eso que yo pensaba mientras la velita estaba prendida. Guardaba, me guardaba  a mí misma.

Comencé a extrañarme poco a poco de mi actitud (por lo general, no tiendo a creer en fuerzas suprahumanas que controlan aspectos humanos), pues esa vulnerabilidad que , en un principio- te hizo aceptar el desafío de CREER, te abre otro tipo de canales, en donde lenguajes, emociones y reflexiones comienzan a desplazar los temores y las angustias . Es reconfortante. Es muy reconfortante dejar el control de lado, querer creer que uno no tiene el control, El descanso de la responsabilididad de tu peso es adictivo. Adictivo en la medida que responde, soluciona lo que tú no puedes, evades…(si bien, no lo hace, el creer que lo hace ya te desintoxica de tus propias preguntas, ya te libera del peso de la autocrítica, del autocontrol)

La verdad es que nunca dejé de lado de seguir con mis obligaciones y, racionalmente sabía que los desafíos eran míos y nada más que mi esfuerzo podría vencerlos.De a poco  comencé a equilibrar esta "utilización" del amuleto en situaciones en las que tal vez anímicamente flaqueaba….y si tengo que atestiguar su eficacia, si, confirmo la eficacia de la utilización de cualquier objeto que sirva de puente entre tu y tu vulnerabilidad…. así creo que funcionó…y así creo que funciona en general con los totems, con los amuletos con las imágenes y personificaciones: materializaciones de lo que no tiene nombre ( o muchos nombre)

En resumen, me acostumbré mucho a mi bolsoncito, me acostumbré a tal punto que sentía que hasta me combinaba con toda la ropa que llevaba puesta…me acostumbré tanto que ya no era que sentía su presencia, sino que me molestaba su ausencia…..tenía que ir con él…tenía el pecho verde por el óxido cuando lo usaba por debajo de la ropa….

Me lo quitaron. Hace un par de días me lo quitaron. Sigo siendo yo, pero creo que la pérdida material (el objeto en sí) es el que siento. La pérdida espiritual, no es pérdida. Lo que está dentro del bolsoncito, sea donde sea que esté mi bolsoncito, siempre estará ahí…y aquí, conmigo

Quiero mi bolsoncito de vuelta….

(Mucha gente me preguntaba si ahí guardaba droga  o algo así….jaja)



Талинка

A Secret Power

I received quite enthusiastically the little bag. Angela told me about her project ekeko – In truth I don’t remember much what it was, but she mentioned something about using an amulet, which caught my attention immediately. I was in a somewhat turbulent controversial period—one of those periods when you question your ability to control certain aspects of your life and feel quite sorry for the failed attempts – despite every effort, to arrange, fix and avoid certain things that sometimes appear to be bound to happen. My specific situation was related to the academy. End of semester final exams, exams: danger (rather endangering) Talinka cannot threaten (not ego, not for self but for money). The stress added to the anguish of uncertainty sometimes makes you do things that otherwise would not do (like hang around the neck 100 g of copper and lead continuously for a month and rarely for more than three months). Thus, the little bag came to me as powerful and protective, materialized in a sort of spiritual and functional ornament, operating with a small and almost magical ritual mechanism: Light a candle housed inside and ask, pray, something ….

It was what I was needing, something responsible for what happens to me, something to which you can ask for the impossible, something that is above any design…

I used it all day, slept with it, only took it off for the shower (so it does not rust). When I was faced with a complex situation (in my case before any examination or test) a few minutes before I went somewhere more isolated (usually I went to the bathroom and locked in a cubicle, took the candle, lit up and the truth ….. I do not know what it was doing …. I sometimes thought, sometimes pleading, sometimes not even thinking (?) and I only light it to look at a little candle burning in my hands.

The ritual was fire, which alone has an ancestral ritualistic charge. Perhaps the fire was the connection (with what? I don’t know), the candle was the realization of that connection or communication and the purse itself was the container. I carried the container daily and constantly revealed its presence (for the swing and hit the walk, contact with skin, or by calling the attention of other people asking what it was …) while the purse was the receptacle of the candle, also looked after my desires, my requests, or anything that I thought while the candle was on. Kept, I kept to myself.

I started to miss me little by little my attitude (usually I do not tend to believe in superhuman forces that control human affairs), but this vulnerability that, initially, it made you accept the challenge to BELIEVE, it opens you to other channels , where other words, emotions and thoughts begin to displace fears and anxieties. It’s comforting. It is very comforting to let go control, to want to believe that you have no control, the relief of your weight of responsibility is addictive. It’s addictive to the degree that it responds, it solves what you cannot, you are absolved… (although it does not do it, the belief that it does has already dissolved your questions, and frees you from the burden of self-criticism, self-control ).

The truth is that I never stopped to continue with my duties and rationally knew that the challenges were mine and nothing but my effort could conquer them. Gradually I began to balance this ‘use’ of the amulet in situations where my spirit flagged… and if I have to attest its efficacy, yes, I confirm the effectiveness of the use of any object that serves as a bridge between you and your vulnerability…. I think it worked well … and I think it works well in general with the totems, amulets with images and personifications: materialization of what has no name (or many names).

In short, I got used to my little bag lots, I got used to the point where I felt that even combined with all the clothes it was wearing … I got used so much that I did not feel its presence, but I was bothered by it absence. …. I had to go with it … it chest was green with rust when used under clothing ….

I removed it. A couple of days I took it away. I’m still me, but I think the material loss (the object itself) is what I feel. The spiritual loss, it not lost. What is inside the little bag, wherever you are my little bag, always will be there … and here, with me

I want little bag to return…

(Many people kept asking me if contained a drug or something …. haha)

Your turn / Su turno

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