Una nueva voz / A new voice

For Poyecto Ekeko by Angela Cura Mendez

Una nueva voz

Esta clase fue la última de tres maravillosas clases que tuve.

La gran diferencia de ésta con las otras lo fue, todo en realidad… Partiendo por la hora, mis clases anteriores fueron a las 10 a.m. y ésta fue a las 19hrs. Por lo que no había ningún ser expectante, exceptuando una buena amiga que me quiso acompañar, el público que hay por lo general en estas clases magistrales se encontraba en sus casas luego de una larga jornada.

Maribel, la pianista que suele acompañarme tampoco podía hacerlo éste día, por lo que Mario tuvo que acompañarme, situación que en un comienzo se me hizo incómoda, ya que nunca había sido acompañada por él, y todo cantante sabe la importancia de los pianistas que nos acompañan…

Todo era distinto.

La luz, esa sensación de tranquilidad, y en mi pecho se encontraba el Bolsón Rojo… Llegó el momento de cantar, y a medida que me iba sumergiendo en el mundo de las vocales, consonantes, ritmos corporales, comenzaba a conectarme como nunca lo había hecho…

La sensación de la que hablo, es cuando uno siente una simbiosis con el otro, en la cual lo que quiere decirte con un simple gesto o imagen que te propone, comprendes todo…

Esa comprensión me hizo reconocer, por vez primera, de una manera mucho más clara la sensación del apoyo, sentirme como una gran A, que se abre a partir de mi vientre, y como sentir por primera vez en mi vida, de una manera tan clara lo que es que la voz se encuentre literalmente apoyada en tu cuerpo y sigue ahí, tan liviana como una mariposa que revolotea por todas partes, es sentirse tan segura como una montaña, en la cual se pasean los torbellinos…

Claro es que por ser primera vez, es una sensación que no se prolonga mucho en el tiempo, pero va y viene, y cada vez se queda por un ratito más largo.

Hubo un momento en especial, en que hubo tal conexión, que estuve ahí, en el aquí y ahora, sin pensar en nada más que lo que tenía que hacer en ese momento, que era pensar correctamente, y al ser ese pensamiento tan preciso, no bastaba más que sentir como iba fluyendo a través de mi frente, nariz, pómulos, lengua, espalda, vientre y cada partícula que me conformaba. Todo eso era tan grande que se me desbordaba, las piezas también era muy grandes (Glück y Puccini, piezas para grandes…), y eso me cansaba mucho físicamente, pero era de esos cansancios que no te cansan, que te hacen estar feliz…

Ese día fui plena, por vez primera pude controlar el estar ahí, en cuerpo, mente y espíritu… Un gran saltó pegué ese día, espero volver a saltar así nuevamente, tan intensa y conscientemente.

Escuchar a Sofia aquí.


A new voice

This class was the last of three wonderful classes that I had.

The big difference between this and other was, everything really … It was starting from the time of the class before which was at 10am and this which began at 7pm. There was no one waiting, except a good friend who wanted to accompany me. The audience that is usually in these lectures was at home after a long day.

Maribel, the pianist who often accompanies me could not do this day, so Mario had to fill in, a situation that at first it made me uncomfortable, since I had never been accompanied by him before, and every singer knows the importance of the pianists who work with us …

Everything was different.

The light, the feeling of tranquility, on my chest rested the Red Bag … It’s time to sing, and as I was dipping into the world of vowels, consonants, body rhythms, beginning to connect as never before…

The feeling of which I speak, is when you feel a deep connection with the other, when you can communicate with a simple gesture or image. You understand everything …

That realization made me recognize, for the first time, a much clearer sense of support, feeling like a big A, which opens from my belly, and a feeling for the first time in my life, in a manner so clear that the voice is literally resting on your body and remains there, as light as a butterfly fluttering everywhere, it feels as secure as a mountain, where the whirlwinds roam …

True, at first the feeling that does not last long, but comes and goes, and every time it stays for a while longer.

At one point, especially when there was such a connection, I was there, in the here and now, without thinking about anything other than what I had to do at that time, it was to think correctly, that thought and being so precise, but not enough to feel like going to flow through my forehead, nose, cheeks, tongue, back, stomach and every particle that satisfied me. All this was so great that it overwhelms me, the pieces were also very long (Gluck and Puccini, long parts …), and I’m very tired physically, but it was the kind of weariness that does not tire you, that makes feel happy …

That day I was full, for the first time I could manage to be there in body, mind and spirit … A made a big leap that day, I hope to jump like that again, so intense and aware.

Listen to Sofia here.

Your turn / Su turno

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